San Juan de Ribera | Muere el antiguo colegial Tomás Llorens
18457
post-template-default,single,single-post,postid-18457,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.1.2,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1,vc_responsive

Muere el antiguo colegial Tomás Llorens

Tomás Llorens Serra, antiguo colegial del Colegio Mayor san Juan de Ribera, falleció el 9 de junio de 2021 en la localidad de Denia a la edad de 84 años. Llorens nació en Almassora el 4 de octubre de 1936. De la localidad castellonense fue nombrado Hijo Predilecto en octubre de 2020. Al conocer la noticia del fallecimiento, el Ayuntamiento de Almassora decretó dos días de duelo oficial.

Licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras, realizó su tesis doctoral en Estética. Fue el primer director del Instituto Valenciano de Arte Moderno, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y conservador-jefe de la colección Thyssen-Bornemisza. Los dos primeros museos, con las obras completamente acabadas, no llegó a inaugurarlos, pero su impronta quedó para siempre, al igual que su magisterio como crítico, teórico y promotor de un arte comprometido en las postrimerías del franquismo que tuvo al Equipo Crónica como el ejemplo más emblemático.

Ingresó como colegial en 1953. Junto él, formaron parte de la promoción 26 del Colegio Mayor san Juan de Ribera Antonio Basanta Gómez, Vicente Castaño Abellán, José Izquierdo Fombuena, Mariano Peset Reig y Antonio Ruiz Paniego.

Autor de numerosos artículos y libros sobre arte y arquitectura. También publicó habitualmente en medios de prensa de ámbito nacional. Comisarió exposiciones de extraordinaria relevancia en España y en el resto de Europa.

Fue galardonado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2007 e investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante en 2013, mismo año en el que fue nombrado Hijo Adoptivo de la ciudad de Valencia.

Llevaba varios años enfermo. Ingresaba en el hospital y volvía a salir. Él conocía la gravedad de su enfermedad y fue preparando el camino, pero “lo llevaba con dignidad y entereza”, explicó su hijo Boye Llorens al periódico El País. Hasta el último momento estuvo trabajando en nuevas exposiciones de arte, la gran pasión de su vida. No en vano, el historiador y crítico valenciano ha protagonizado una trayectoria clave en la museografía española de los últimos 40 años.

Llorens también estaba trabajando en su gran obra bibliográfica: el catálogo razonado de Julio González. Iba por el sexto tomo de los siete que componen la que es la obra referencial del escultor sobre cuya obra se edificaron los pilares del IVAM. El crítico desempeñó un papel fundamental en la compra de los fondos de lo que hoy es la colección museística más importante del forjador del hierro, amigo de Picasso. En los años ochenta, Julio González apenas estaba cotizado. Hoy es uno de los escultores de las vanguardias más valorados.

Desde aquí pedimos una oración por su eterno descanso. D.E.P.

Nuestro mejor homenaje para recordarlo es compartir la conferencia Modernidad y vanguardia en el arte del siglo XX, que ofreció el propio Tomás Llorens en 2016 con motivo del Centenario del Colegio Mayor san Juan de Ribera.